TEOREMA: ¿PUEDE CRISTINA TERMINAR COMO DE LA RUA?

Hipótesis
¿Es el principal problema del gobierno la crisis del campo? SI
¿Es el único? No
¿Fue la gota que derramó el vaso? SI
¿Era responsabilidad del ex ministro Martín Lousteau? NO
¿Puede este conflicto traer más problemas? SI
¿Puede caer el gobierno kirchnerista por estas razones? NO

Tesis
Esto, dicho de otra manera, significa lo siguiente: el gobierno tiene serios problemas con la economía, más allá del dolor de cabeza que recién comienza que es la espiral inflacionaria que se está gestando, la verdadera razón por la que se necesita recaudar es que la Argentina debe afrontar pagos de deuda e intereses, ergo la caja no cierra. El verdadero ministro de Economía y Presidente de los argentinos, Néstor Kirchner, no tuvo, entonces, mejor idea que aumentar las retenciones a las exportaciones de soja. Sin dudas, esta medida fue la gota que derramó el vaso, motivo por el cual se desató la peor protesta recibida por gobierno alguno en muchos años.
Tal es así, que la inmensa mayoría de la población se mostró a favor de la protesta de los productores agropecuarios.
La pauta de que el error fue cometido por Kirchner, y no por el ex Ministro de Economía, a quien quisieron responsabilizar, la tenemos en cientos de explicaciones técnicas que emitieron por todos los medios de difusión, no sólo el joven Lousteau, además lo hicieron Alberto Fernández e incluso la mismísima presidente Cristina.
Ahora bien, si según el gobierno se le pidió la renuncia a Martín Lousteau por ser el responsable de tomar la medida de aumentar las retenciones al 44%, y hoy éste no forma parte del gabinete ministerial ¿Por qué no se vuelve todo atrás y se soluciona el problema? Esto demuestra, sencillamente, que el gobierno miente, y los verdaderos responsables de tomar esta medida meramente recaudatoria son ellos mismos.
Otro punto que generó el descontento del campo es la argumentación del gobierno en cuanto a la coparticipación y las retenciones. Otra mentira. Recordemos que una de las tantas promesas incumplidas de Néstor en su campaña presidencial allá por 2003, era modificar las coparticipaciones.
El gobierno central recauda 12.000 millones de dólares por año en concepto de "Retenciones de las Economías Regionales".
Las retenciones no son coparticipables, por lo que sólo vuelve al interior lo que la "caja central" discrecionalmente dispone.
Para darnos una idea de lo que significan 12.000 millones de dólares anuales le mostramos algunas comparaciones: 30.000 Km. de rutas, o 40.000 escuelas, o 350.000 viviendas ¡por año!

Demostración
Raúl Alfonsín y Fernando de la Rúa, no terminaron sus mandatos porque son "radicales", aunque habría que hacer distinciones entre uno y otro en cuanto a la aptitud personal.
¿A qué me refiero? Por supuesto, cometieron errores y algunos muy graves, pero nunca fueron suficientes como para ser obligados a renunciar. ¿La verdadera razón? tuvieron la mala suerte que la oposición era el peronismo, y contra el aparato del justicialismo —cuando estos desean llegar al poder— no hay nada que se pueda hacer.
Mientras que a los peronistas sólo se los puede sacar del poder con golpes militares, ya que nunca hay una mayoría de civiles que puedan oponerse a sindicatos, organizaciones, militancia, etcétera, a los radicales (o a cualquier otro) con un golpe de mercado o sublevando a una parte de los ciudadanos con algún tema que les preocupe es suficiente.
Son dos formas de gobernar totalmente distintas. La de los radicales siempre fue frágil, porque se basa en principios constitucionales, el respeto por el derecho y esas cosas que en la Argentina están pasadas de moda; en cambio, el peronismo, se hace fuerte institucionalmente por el apoyo de sus bases y aunque cada gobierno que pasa es un desastre más grande que el otro, no hay modo de que sean destituidos por cacerolazos o plebiscitos.
Además, son suficientemente soberbios como para no dar el brazo a torcer y apelan a métodos de chantaje o de desinformación para hacer creer a la opinión pública que la culpa de las cosas que pasan nunca es de ellos, sino que vienen de arrastre de otros gobiernos o son originadas por los medios periodísticos, por la oligarquía, por el FMI o cualquier otra cosa.

Conclusión
En definitiva, los peronistas nunca aceptan los errores y no son afectos a cambios que puedan dar a entender que se equivocaron. Pero en este caso en particular, Cristina tiene un problema inédito, y es que no le puede echar la culpa a la gestión anterior, verdaderos responsables de las causas que hoy producen estas consecuencias.
Publicado por: www.periodicotribuna.com.ar abril 2008