ESA VIEJA COSTUMBRE GUERRILLERA, LA TRAICION

Sin duda, la noticia más alentadora del la última parte de 2007 fue la posible liberación de tres rehenes por parte de las FARC, con la que muchos nos habíamos ilusionado.
Lógicamente, los que conocemos como funcionan las guerrillas de izquierda guardábamos cierto ecpticismo, máxime, conociendo a Hugo Chávez y viendo el show mediático montado.
Como todos los manuales antiterroristas dicen que de ninguna manera se debe realizar ningún tipo de negociación con organizaciones guerrilleras, cuando esto ocurre, se realiza en el más absoluto secreto. Además, los terroristas, muy pocas veces —aunque podríamos decir casi nunca, sin temor a equivocarnos— liberaron rehenes para mostrar cierta voluntad de diálogo, y mucho menos a cambio de nada, motivos más que suficientes para creer que todo era una estrategia montada por el dictadorzuelo venezolano.
De todas maneras, la ilusión existía, aunque para hacer honor a la verdad, esa ilusión de ver liberados a los rehenes estaba inspirada más en una expresión de deseo que en la utilización del sentido común, y lamentablemente nos equivocamos, ya que los rehenes no aparecieron.
Francamente es muy difícil equivocarse cuando se trata de analizar el accionar o metodología de guerrillas de izquierda si aplicamos la lógica, que según el diccionario de la Real Academia Española significa: “Aplícase a toda consecuencia natural y legítima”. Por lo tanto, si establecemos un común denominador en el desenlace de “los procesos revolucionarios” y/o el accionar de la inmensa mayoría de grupos terroristas, podemos ver que el hilo conductor de estos es, principalmente, la falta de gestos humanitarios, la total carencia de ética y, por supuesto, la traición, principal característica del terrorismo.
Es tan profunda y arraigada la traición en el terrorismo, que no sólo se limita a matar gente, incluso inocentes mediante atentados, acto traicionero por excelencia, sino que se extiende a la traición mutua.

UN POCO DE HISTORIA
Podríamos citar, como ejemplos algunos casos de traición de “revolucionarios idealistas”:
La primera la encontramos en la mismísima revolución insignia de los marxistas, la revolución rusa de 1917, cuando Vladimir Lenín traiciona a León Trotsky. Incluso, no bastó con su refugio en México, sino que, por las dudas, fue asesinado. Por supuesto podríamos incluir, en este mismo caso, la traición del marxismo – leninismo al pueblo ruso, al que se le prometía, entre otras cosas, “bienestar y libertad”, y jamás un proletario ruso tuvo bienestar y mucho menos libertad, pero sí los líderes del partido.
Otra traición que nos llega más de cerca, es la de Fidel Castro a nuestro cuasi prócer, el “Che” Guevara, a quien le había prometido continuar con "la revolución en toda Latinoamérica" una vez afianzado su gobierno en Cuba, pero evidentemente, el viejo dictador cubano se sintió más cómodo en su país, disfrutando del subsidio que le propinaba la URSS y decidió traicionar a quien lo puso, prácticamente en el poder, su compañero de armas el “che”, a quien dejó librado a su suerte, sin mandarle siquiera víveres y armamento. Por supuesto que en este caso podríamos incluir, como en la revolución rusa, la traición al pueblo cubano, a quienes también se les había prometido bien estar y libertad... después de casi cincuenta años de régimen comunista, los cubanos están cada vez peor y cada vez más prisioneros del régimen.
Siguiendo con esta lista de traiciones de guerrilleros marxistas, podríamos incluir la de los montoneros argentinos al mismísimo General Juan D. Perón y la de los líderes montoneros a los mismos montoneros de menor jerarquía, cuando Mario Firmenich y compañía negociaron su huida del país con los militares a cambio de la entrega de compañeros.
Incluso podríamos citar las innumerables traiciones, en Argentina, de los numerosos partidos y organizaciones de izquierda; para comprobarlo nos podríamos remitir a la fractura del PC en la década del 60 y luego la atomización sucesiva en más de una decena de partidos de izquierda, que no responde a otra cosa que a ambiciones personales.
Para finalizar, podríamos incluir a los terroristas islámicos, que si bien no son de izquierdas, tienen en común el autoritarismo, la ideología totalitarista, y el mismo criterio fascista de imponer su ideología por la fuerza.
Los casos más emblemáticos son la traición de Bin Laden a los EEUU, ya que cuando la URSS invadió Afganistán, este le pidió ayuda a la Casa Blanca, y luego todos sabemos lo que ocurrió con los atentados del 11 de septiembre.
Algo parecido ocurrió con el presidente de Irak, Saddam Husseim, cuando en el año 1981 estaba en guerra con Irán y pidió ayuda a los EEUU. Luego se convirtió en enemigo. Más allá de poder ser cuestionable la política exterior de EEUU o no, esto no quita que las actitudes de ambos líderes islámicos hayan sido totalmente reprobables, y de lo peor, ya que la traición existió, luego de ser amigos y ser ayudados por Washington.

LA MISMA METODOLOGÍA, EL MISMO RESULTADO
El caso de las FARC y Chávez es muy particular. Más allá de los motivos reales, que son para su propia conveniencia, y por los que el presidente Venezolano se involucró en esta liberación, no debemos olvidarnos que tanto él como las FARC, conjugan el mismo idioma, dicho esto en otras palabras, son de la misma calaña. Esto determina además que tengan cierta colaboración mutua en sus actividades, y tampoco es ningún secreto que Chávez permite a las FARC circular y permanecer en territorio venezolano, como tampoco es ninguna primicia que piensa incluirlos y darles un papel preponderante en su plan de expandir la guerrilla y el narcotráfico en Latinoamérica, pero parece ser que todo tiene su precio... ninguna organización terrorista libera rehenes por que sí, y todo hace suponer que para que la operación se lleve a cabo Chávez tuvo que pagar.
Así al menos lo afirmó la periodista venezolana Patricia Poleo, quien sostuvo en un artículo publicado en el periódico El Nuevo Día, en agosto pasado: "Hace pocos días nos confirmaron que se pagaron u$s 500 millones por la liberación de las tres personas".
Por otra parte, el periódico digital SIDD (Síntesis Informativa Diario Digital) sostuvo que: “Este plan ideado por Chávez, utilizando los dineros públicos del pueblo venezolano, en el que involucra a Néstor Kirchner, es para que ambos aparezcan en los diarios del mundo como líderes de los Derechos Humanos. En el momento preciso en que se entra en los tramos más reveladores de los dineros negros que circularon de ida y vuelta a y desde Venezuela, en una gran cantidad de incesantes viajes, según fuentes confiables a las que tuvo acceso SIDD. Hugo Chávez piensa que Néstor y Cristina devolverán el favor de este "costoso plan salvador" proponiendo que el venezolano sea nominado al premio Nóbel de la Paz”.
Por supuesto que las FARC, como organización guerrillera de izquierda, no podían ser de otra manera, pero como en este caso se trata, además de terroristas marxistas, de narcotraficantes, la traición no puede faltar, y de forma más contundente. Por eso, por más que Chávez argumente que el motivo del fracaso de la liberación de los rehenes haya sido “la falta de garantías por parte de la milicia colombiana” o cuanta excusa se le ocurra, la verdadera razón es, ni más ni menos, la traición de las FARC a Chávez, y el verdadero motivo del fracaso de la entrega de los rehenes es que las FARC estarían pidiendo una suma “extra de dinero” a Hugo Chávez, además de otras peticiones “secundarias”, como aprovisionamiento de armamento y que se les otorgue un área para su control; no por casualidad se está hablando de una “postergación de la entrega” y de una “negociación clandestina”.

CONCLUYENDO
El show mediático montado por Chávez le jugó en contra, porque fue precisamente la repercusión que tuvo esta farsa en los medios internacionales lo que hizo cambiar de idea a los terroristas, quienes al ver las expectativas despertadas no sólo en Colombia y Venezuela no podían dejar pasar por alto la inmejorable oportunidad de aumentar el precio del rescate. No nos olvidemos que de eso se trata, solo de recaudar millones de dólares.
Evidentemente, el presidente venezolano ha sido estafado, y parece ser que por más que sean de la misma calaña, uno no se convence de la traición hasta que la siente en carne propia.
Chávez, que de ninguna manera es intermediario, sino que muy por el contrario, forma parte de esta asociación ilícita con las FARC, ya que además de subvencionarlos les brinda protección y apoyo logístico, deberá rever esta abominable relación.
Como ya dijimos, las FARC no es una organización revolucionaria, como lo fue en sus comienzos, sino que es un cartel dedicado al narcotráfico, y esto los hace doblemente delincuentes y, por supuesto, doblemente traicioneros.
Paradójicamente, Chávez probó de su propia medicina, y determinar que actitud tomará a partir de este incidente en adelante, es tan enigmático como dilucidar quien de los dos es más mesiánico.

Publicado por: www.atlas.org.ar www.agencianova.com www.nuevoencuentro.com y www.diariodeamerica.com enero 2008