LAS SORPRESAS DE CRISTINA

MICELI, GARRE Y LOS FUNCIONARIOS IMPRESENTABLES

Es evidente que con el gobierno de Cristina tendremos grandes sorpresas, de hecho, ya antes de asumir, se despachó con la primera cuando dio a conocer el Gabinete de ministros que la acompañará en su gestión con la designación del joven Martín Lousteau como titular de la Cartera de Economía. Más allá de discutir si con ese nombramiento empieza algún tipo de cambio, o se “profundiza” el supuesto cambio que pregonan desde que asumiera el Frente para la Victoria, allá por mayo de 2003 –planteos estos que todavía no se pudieron dilucidar y ni siquiera ellos mismos han sabido explicar- el nombramiento de Lousteau no dejó de ser una sorpresa. Otra sorpresa es que todavía el oficialismo no se halla desprendido del lastre que significan el titular de la Secretaría de Comercio y artífice del mamarracho del INDEK, Guillermo Moreno, y el cuestionadísimo Secretario de Transportes, Ricardo Jaime, sospechado de cometer numerosos manejos turbios con los fondos de esa secretaría, especialmente en lo que a subsidios se refiere. El sólo hecho de ni siquiera decir que no continuarán en sus funciones, no deja de ser una sorpresa.
Pero ya, en este corto período de transición, tuvimos otra sorpresa, por llamarlo de alguna manera, ya que lo correcto sería decir que se cometió una imprudencia, o una incoherencia, o por lo menos un acto de mal gusto -aunque lo mejor sería decir que se trata de una falta de respeto a la ciudadanía- que es la designación de la Sra. ex Ministro de Economía, Felisa Micelli, como coordinadora general de la Asociación Madres de Plaza de Mayo que conduce Hebe de Bonafini. Daría la sensación que la PP (pareja presidencial) ya está siguiendo los mismos pasos del ex Presidente Carlos Menem, quien se jactaba de su poder y se burlaba de quien le cuestionara tal o cual cosa. Parecería que los Kirchner ya sienten cierto poder y pretenden demostrar el grado de impunidad que de a poco supieron conseguir, y hacen lo que se les ocurre, o lo que les conviene o lo que les es más funcional a sus planes. A ningún dirigente político medianamente sano, se le ocurriría nombrar a una persona "imputada" en un caso de corrupción, como es el caso de Felisa Micelli, en ningún puesto público, y menos en una función administrativa. Pero, tratándose de los Kirchner, parecería que todo es posible, si tenemos en cuenta que Nilda Garré, quien también está imputada por un hecho de contrabando de “supuestos” rezagos militares, sigue al frente del Ministerio de Defensa. Un párrafo aparte merecen algunas expresiones de la Sra. Micelli, quien dijo que en su nueva labor iba “a coordinar las distintas actividades que se realizan en la fundación y voy a colaborar en todo lo que haga falta, como siempre hago yo; no tengo temor a realizar ningún tipo de trabajo”, y además “creo que en la Argentina se vive una etapa de transformación muy importante y acompañar ese proceso desde cualquier lugar siempre me pareció lo más importante”. En caso de que Miceli logre asumir en la función mencionada -hay cuestionamientos referidas a la Ley de Ética Pública- esperemos, por el bien de todos -ya que los fondos que se le brindan arbitrariamente a las Madres de Plaza de Mayo son de todos los contribuyentes-, no cometa otra vez el error de “olvidarse” ninguna bolsa con dinero en negro, aunque habría que reconocer que esto ya dejaría de ser una sorpresa.

Publicado por www.periodicotribuna.com.ar noviembre 2007