EL CHE: ¿ANGEL O DEMONIO?

No debe existir una imagen argentina, o de un argentino, más difundida en el mundo que la del “Che” Guevara, incluso más que la del argentino más famoso: Maradona.
No hay manifestación de jóvenes, estudiantes, trabajadores, idealistas y, por supuesto de cualquier partido de Izquierda del globo terráqueo donde no se exhiba una pancarta con su emblemática foto.
Seguramente, la inmensa mayoría de los jóvenes -y los no tanto- apenas deben saber quien fue, cual era su nacionalidad, y cuales sus ideales o consignas. Pero es innegable que “la foto”, sirviendo curiosamente a los intereses del “mrketing”, siempre está, como un fiel exponente del súper héroe latinoamericano revolucionario.
¿Pero cuanto hay de cierto o de justificable en esta adoración al che? ¿Fue realmente lo que sus adoradores creen que fue?
Para evitar todo tipo de discuciones o suspicacias tendenciosas, lo mejor es analizar objetivamente lo que el personaje en cuestión proponía, o por lo menos, intentaba llevar a cabo; para ello, lo mejor es remitirnos a hechos concretos.
¿Es cierto que quería, o aspiraba a brindarle a los más pobres, un mejor bienestar, tanto en lo económico, como en lo social y cultural? SI, es verdad.
¿Es cierto que tenía un coraje, agallas, abnegación, y sentido de la solidaridad únicos? SI, es cierto.
¿Es cierto que el sistema político-social totalitario que defendía y proponía fracasó en todo el mundo, y por consiguiente estaba equivocado en la propuesta? SI, es innegable.
¿Es cierto que su política trotskista era impuesta por la fuerza, de una manera autoritaria, dictatorial, y quien no estaba de acuerdo era fusilado, al mejor estilo fascista, yendo en contra de lo que él mismo proponía, que era la libertad de las personas, so pretexto que todo estaba justificado por “la revolución”? Si, es indiscutible.
Como dijimos antes, citamos hechos concretos y precisos, y que además son innegables. Estos cuatro puntos son, sin dudas, los más relevantes en cuanto a la determinación de la personalidad, la ideología y las intenciones del che. A las claras, de los cuatro puntos, encontramos que los dos primeros son positivos y los dos últimos, negativos. ¿Pero que resultado arroja si realizamos un balance?
Indudablemente, negativo. De nada sirve tener buenas intenciones y agallas cuando tanto el fin como los medios son, en primer lugar equivocados, y además, incoherentes y contradictorios; como por ejemplo hablar de “liberación de los pueblos” cuando en realidad se los somete a un régimen dictatorial, y privar de la libertad a quienes piensen distinto, siendo esa, precisamente, su principal bandera... y con un agravante, llevar a la muerte no solo a los supuestos “enemigos”, además, a los propios.
Seguidores inspirados en esas ideas equívocas por toda América Latina, han desangrado a varios países, aun después de su derrota y muerte, como en la Argentina, Colombia, Bolivia, Chile, Guatemala, El Salvador, Perú etc.
De hecho, los proclamadores de los supuestos méritos del Che Guevara, fanáticos de esos falsos ideales, todavía hoy miran a organizaciones liberales filantrópicas de todo el mundo para el sustento en la divulgación del odio hacia nuestro sistema de vida.
Evidentemente, en este caso en particular, el demonio pudo más que el ángel. Si alguien cree que lo aquí expuesto no es cierto, me gustaría conocerlo.

Publicado en www.atlas.org.ar www.periodismodeverdad.com.ar y www.catarcaya.com.ar octubre 2007